Ostracismo no viene de ostra
Si es que es verdad, tengo el blog más abandonado que un perrillo en vacaciones. Lo reconozco, la desidia se ha hecho conmigo. En alianza con la pereza y en coalición con el descuido, han creado un tridente que mantiene mi cabeza en otros menesteres. Las últimas semanas se han tornado en caos. La vorágine [...]